Diarios, Iñaki Uriarte

No me han parecido gran cosa los diarios de Iñaki Uriarte. ¿Quién es Iñaki Uriarte? Un oscuro crítico literario de provincias, rentista, diletante y con apartamento en Benidorm. Una pequeña editorial de nombre simpático ha publicado dos tomos de sus diarios (1999-2004 y 2004-2007) y Vila-Matas y Muñoz Molina se han ocupado de la pirotecnia solapística-promocional. Vaya por Dios.

Un burgués de San Sebastián, razonablemente culto, que ha dejado el alcohol, lleva una vida tranquila con mujer y gato en un heredado “piso estupendo” de Bilbao. Va anotando sus opiniones al hilo de la actualidad, sus sospechas o certezas acerca de sus conocidos, sus anécdotas definitivamente insulsas sobre reuniones familiares o parientes recién nacidos. A mí eso me parece bien. Toda terapia ocupacional me parece bien. Hago caso de vuestras recomendaciones y reseñas entusiastas y compro el libro como quien le lanza una galleta a ese animalito estúpido que todos llevamos dentro llamado curiosidad.

Pero no me basta con una prosa pulida. No bastan las citas de Pascal, Montaigne, y Hobbes. No me sirve la supuesta intimidad del otro (lo que das a la imprenta es poca cosa y lo sabes. Te dejas adular por Muñoz Molina y tipos así y te dices qué diablos, por qué no. Mientras tanto te justificas diciendo que “esos archivos” están destinados a tus descendientes. Pero has cumplido los 60 y no tienes hijos).

El libro (segundo tomo) me entretiene los trayectos en metro. Los diarios de otro, si para algo sirven (no hablo ya de estúpida curiosidad) es para ser termómetro de nuestra propia (a)normalidad de bípedos pensantes, animalitos aborregados de extrañas costumbres. Para tomarle la temperatura, por así decirlo, a lo que es razonable y mainstream (regresa la dichosa palabra, envíenme un sinónimo) publicar bajo la etiqueta Diarios y luego mirarse dentro y echarle un pulso a nuestra nada, a una nadita que quiere sin embargo ponerse sus mejores galas para decirse hasta un límite, una nadita con pretensiones de loca y hábitos lingüísticos homicidas, porque si no para qué. No existen en nuestra tradición unos diarios íntimos que merezcan este nombre (los primeros diarios íntimos de escritores españoles fueron los de Azorín y los de Sawa y de íntimos tienen poco. Pero habría que definir de nuevo la intimidad). Los diarios de Uriarte son los diarios de un hombre anónimo, particular pero indistinto, un ciudadano que tiene algunas opiniones y un gato y que, alcohólico arrepentido, se sienta en bares de alcurnia a beber coca-colas leyendo El País Semanal.

Y a mí qué.

Anuncios

Un comentario en “Diarios, Iñaki Uriarte

Comenta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s